jueves, 19 de marzo de 2015

Juana de Arco

Se acaba de publicar en castellano una magnífica edición de la biografía ilustrada de Juana de Arco que firmó, en 1896, el pintor e ilustrador francés Louis-Maurice Boutet de Monvel (1851-1913).

Es un libro cuyo texto es breve y cuyo tono es sobrio y amable, incluso un tanto ingenuo, pero que se ajusta bien a los datos históricos conocidos, desde las apariciones angélicas que mueven a Juana de Arco a intervenir en la guerra, hasta el juicio en el que fue condenada a morir en la hoguera.

Las razones por las que este libro es importante se detallan en el prólogo. Por un lado, las ilustraciones son de una excepcional altura: están planificadas de modo teatral, tanto las escenas de batallas y de multitudes como las de pocos personajes, para centrar la mirada del lector en la figura principal. El autor resolvió con brillantez las transiciones entre las distintas imágenes y estudió cuidadosamente la forma de que las dificultades técnicas de la impresión en color, propias de la época, no restaran calidad a sus imágenes: su dibujo era muy limpio, prescindía de lo superfluo, usaba colores planos y suaves, evitaba las sombras.

Luego, su libro influyó muchísimo en autores posteriores y en la evolución histórica de los álbumes, pero, aparte de que tenga ese interés, hoy se puede leer y contemplar con gusto sin que haya perdido ni actualidad ni frescura. Como los grandes libros infantiles es, por un lado, un buen puente hacia obras mayores, y, por otro, tiene una categoría gráfica que lo hace apropiado que cualquier lector adulto, algo a lo que también contribuye la magnífica edición.

Louis-Maurice Boutet de Monvel. Juana de Arco (Jeanne d´Arc, 1896). Barcelona: Thule, 2015; 52 pp.; col. Trampantojo; trad. de Bernat Castany Prado; prólogo de Luis Daniel González; ISBN: 978-84-15357-70-4. [Vista del libro en amazon.es]

sábado, 7 de marzo de 2015

Carta al rey

Nueva edición de Carta al rey, de Tonke Dragt. Su argumento es que, la noche anterior a ser nombrados caballeros del rey Dagonaut, cinco jóvenes velan armas en una capilla con la prohibición tajante de no hablar con nadie y de no reaccionar ante cualquier ruido exterior. Sin embargo, alguien golpea la puerta y Tiuri, dieciséis años, abre a un extraño y este le pide de modo apremiante que lleve una carta al Caballero Negro del Escudo Blanco. A pesar de su convicción de que ya nunca podrá ser nombrado caballero, Tiuri accede pero, cuando por fin llega junto al Caballero, ve que ha sido asaltado y lo encuentra casi agonizante. El mismo Caballero le ruega que acepte la misión que ya no podrá cumplir él: que se ponga en camino inmediatamente para entregar la carta al vecino rey Unauwen. Le da unas pocas indicaciones y le dice que no debe leerla salvo en peligro inminente de ser capturado. Montando en el caballo abandonado del Caballero, el asombroso Ardanwen, emprende así un largo viaje.

Novela que se desarrolla en una Edad Media que, por un lado, es realista y verosímil, pues lo que se muestra se corresponde con lo que sabemos de aquella época, sin tópicos al uso ni encantamientos ni seres imaginarios. Y, por otro, es ingenua y caballeresca como en las aventuras del ciclo artúrico, tal como sugieren tanto los nombres de personajes y lugares como las hazañas que se nos cuentan. Está bien armado el argumento clásico del largo viaje para cumplir una misión: algunas preguntas se prolongan toda la novela —¿podrá cumplir Tiuri su encargo?, ¿podrá ser caballero al fin?, ¿qué pone la carta que debe entregar?—, y otras, que se van planteando capítulo a capítulo, tratan con frecuencia de si cada personaje es quien dice ser; además, está desarrollado prestando particular atención a la evolución del mundo interior del protagonista, haciendo partícipe al lector sus dudas y sus descubrimientos en el aprendizaje de cuál es la verdadera caballería.

La escritora despliega sus narraciones ordenadamente, de acuerdo con los mapas que figuran en las guardas, y cuenta las cosas con un lenguaje claro y rico, sobrio y sin énfasis ni barroquismos innecesarios. Ejemplos de comportamientos o detalles que otros relatos del género tienden a narrar con lirismo desenfocado, se formulan con sencillez. Se subrayan los rasgos propios de unos héroes caballerescos: lealtad, valor, sentido del deber, etc. Las máximas sabias o las enseñanzas que a veces se deslizan en la conversación surgen con normalidad. Se nota también la condición de pintora y dibujante de Tonke Dragt en el colorismo y en la claridad de sus descripciones, tan sencillas como ricas e intensas.

Tonke Dragt. Carta al rey (De brief voor de koning, 1962). Madrid: Siruela, 2015; 472 pp.; col. Las Tres Edades; ilust. de la autora; trad. de María Lerma; ISBN: 978-8416280643. [Vista del libro en amazon.es]